divendres, de novembre 04, 2005

diumenge, 06-11-05

Cel serè o poc ennuvolat. No s'esperen precipitacions. Boirines i bancs de boira matinals a valls i fondalades de l'interior, sobretot de la meitat est. Temperatures mínimes semblants i màximes lleugerament més altes. Vent fluix i variable de caràcter local. Fins a migdia bufarà tramuntana moderada a l'Alt Empordà.

Esta es la fecha anunciada, la del advenimiento de una nueva era para cavallino di ferro, hasta la caprichosa climatología mediterranea parece ofrecer clemencia y generosidad en este día señalado.
Por fín el grupetto crece gracias a la renovada afición de su nuevo miembro Marco, un veterano del ciclismo de carretera/pista que ha decidido pasarse a las ruedas gordas y probar suerte en el arriesgado mundo del freeride collserolense más extremo gracias a una meditada operación financiera de alto riesgo.
Después de un exhaustivo estudio de mercado, el aval personal de su esposa y el desafortunado colapso cerebral de un joven e inexperto vendedor de tuttoanovanta (en el que no vamos a insistir puesto que el siempre acertado Gianni ya nos ha ofrecido una minuciosa crónica), el precavido jinete ha adquirido una flamante montura americana de última generación.
Son estas líneas que escribo de bienvenida y desinteresada felicitación a Marco por su acertada adquisición. Contrariamente a lo que pretenden fuentes... como no, malintencionadas, no percibo ninguna comisión ni ventaja de compra en la afamada tienda barcelonesa tuttoanovanta (por cierto que bonito lo del link Jan, diselo a Pere y igual te regala unos calcetines).
Pero también deseo que estas líneas sirvan de consejo y advertencia a nuestro nuevo miembro, puesto que la actividad de cavallino di ferro no está exenta de riesgos y peculiaridades que debe conocer y me considero moralmente capacitado para aconsejar (acumulo muchos minutos de espera en la cruïlla de diagonal/sarrià y kilómetros recorridos en mi periné).
Son los jinetes de cavallino di ferro perozosos por natulareza, poco madrugadores y amantes del buen comer y beber, o sea llegan 15 minutos tarde de media a la cabalgada dominical y ante cualquier imprevisto climatológico o mecánico se decantan por unas bravas y una cerveza o las zapatillas de andar por casa. Son poco previsores y amantes del riesgo, no llevan recambios para las monturas ni alimento.
Sin embargo en el arte de la monta, una vez se han puesto en marcha, son avezados maestros. Suben cansinamente, reservando, simulando debilidad para atacar furiosamente en el momento más insospechado. En la escalada suelen montar alianzas contra el más fuerte para desconcertarlo. En la bajada no tienen piedad, el descenso es su especialidad y no respetan las reglas, vale todo y las heridas sufridas por algún jinete, habitualmente leves, lo corroboran.
De estos hechos se deducen varias precauciones a seguir, la hora de encuentro siempre es aproximada, es obligatorio el uso del casco y llevar dinero para pagar las bravas, por cierto quien estrena bici siempre lo hace.

¡Hasta el domingo jinetes!